
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha subrayado que no hay «ninguna información» que apunte a Marruecos en el origen de la crisis derivada por la entrada masiva de 80.000 migrantes en Ceuta a finales de julio, aunque ha reconocido que aún se sigue investigando lo ocurrido.
«No hay ninguna información por parte ni de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ni tampoco del Centro Nacional de Inteligencia» así como tampoco de los centros de Inteligencia de países con los que colabora España que plantee «alguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes». «¿Qué gana Marruecos con este tipo de tácticas?», ha planteado.
En una entrevista en la ‘Cadena Ser’, recogida por Europa Press, el jefe del Ejecutivo ha afirmado que siguen investigando las causas de la crisis. Frente a los comentarios y las acusaciones «muy graves, peligrosas y de alguna manera también gratuita», ha defendido que el Gobierno tiene que actuar «sobre hechos y datos ciertos».
En este sentido, ha dicho que lo que se sabe hasta ahora es que «se tergiversó» la sentencia del Tribunal Supremo que impide las ‘devoluciones en caliente’ en las entradas a nado y que la misma «fue expandida por las redes sociales a través de bulos, de desinformación, también de organizaciones criminales que tratan con seres humanos» pese a que «no es cierto» que no se puede devolver a quienes entren nadando en la ciudad autónoma.
Asimismo, ha reconocido que existe una «desigualdad estructural» que convierte a Ceuta y Melilla en unas de las «fronteras probablemente más complejas del mundo» debido a la diferencia en la renta per cápita con el país vecino.
COLABORACIÓN CON MARRUECOS
Sánchez ha aprovechado una vez más para poner de relieve «la coordinación y la colaboración instantánea» por parte de Marruecos. Según ha explicado, las autoridades marroquíes «estuvieron al habla constantemente el 30 y el 31 de julio» y el segundo día «se empezó a ver un despliegue operativo» en la zona de Castillejos «para hacer frente a la avalancha de personas que estaban intentando entrar de manera irregular en la ciudad autónoma de Ceuta».
Según el presidente, con el reino alauí hay una cooperación en materia migratoria «francamente positiva» como lo demuestra la caída en las entradas irregulares en el Mediterráneo Occidental, que ha contrapuesto con la ruta del Mediterráneo Central, es decir la que lleva a Italia, que duplican la cifra.
Por ello, ha esgrimido es que esta crisis solo se puede resolver «con la cooperación y no con la falta de confianza en Marruecos que lo que haría sería agravar aún más una situación compleja que es la que ya tenemos en Ceuta».
Así, ha incidido en que «Marruecos se ha comprometido a acelerar las deportaciones de los marroquíes que están ahora mismo en Ceuta y que no tengan derecho a asilo» y también a facilitar la reagrupación familiar de los menores no acompañados que permanecen en la ciudad autónoma.
APUNTA A RUSIA E ISRAEL
Sánchez también ha explicado que los bulos se expandieron en redes sociales «asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración, no solamente para atacar a España sino también a Europa».
Respecto a esta cuestión, ha puntualizado que no es algo que diga el Gobierno español sino que también lo apuntó el Servicio Europeo de Acción Exterior, que dijo que «efectivamente hubo redes rusas e israelíes que propagaron estos bulos y que atacaron al Gobierno de España y a los gobiernos europeos en un tema muy corrosivo, como es la lucha contra la migración irregular».
A su juicio, si Rusia o Israel se meten a desinformar sobre esta cuestión y a criticar al Gobierno de España no es «porque les preocupa la migración en España o en Europa, sino precisamente por las posiciones políticas que estamos manteniendo, yo creo que valientes, respecto al genocidio en Gaza, o respecto a la invasión de (Vladimir) Putin en Ucrania».
Por otra parte, ha reconocido malestar por la reacción de los socios europeos, después de que 22 de ellos publicaran una carta cuestionando la política migratoria de España tras lo ocurrido. «Europa debe ser solidaria, nació para ser solidaria, y tiene que ser solidaria, en Lampedusa, en Groenlandia y en Ceuta», ha sostenido.
Tras afirmar que el restablecimiento de los controles Schengen por parte de Italia a los viajeros procedentes de España no tienen «ningún sentido» ni «ningún argumento», el presidente ha recordado que España acogió en su momento a migrantes llegados a la isla italiana de Lampedusa y mostró su solidaridad.
Además, ha esgrimido que siempre ha defendido que los países europeos en primera línea que sufren la llegada de migración irregular «necesitamos la solidaridad de los países centroeuropeos y del norte de Europa».
Más noticias de www.objetivodiario.es y www.objetivocadiz.net en las redes sociales: Instagram, Facebook o X,. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo redaccion@objetivocadiz.net













